domingo, 1 de junio de 2014

Con las alas cortadas

¡¡Hola a todos!! Tras milenios sin pasarme por aquí, me he decidido a escribir una nueva entrada... ¡¡Por fin se acabaron los exámenes!! Apenas queda nada para que se acabe el curso así que espero que de ahora en adelante tenga más tiempo para pasarme por aquí con más frecuencia...

Bueno, y ahora, vamos a lo que vamos. Un relato. Tras cinco mil entradas trayendo reseñas o citas y pasando olímpicamente de los comentarios que me pedían algo escrito por mí (no lo he hecho con mala intención, simplemente tenía muchas reseñas pendientes, y sigo teniendo, ojo), por fin les he hecho caso. No es un cuento. Es un relato. Y espero que les guste y lo disfruten mucho, mucho, mucho.


¿Se puede echar de menos algo que nunca has tenido? ¿Se puede llegar a añorar algo que ni siquiera has conocido? La respuesta es sí. Y yo soy un claro ejemplo de ello. Añoro la libertad. Y nunca he sido libre. Soy princesa, lo sé. No debo quejarme, eso también lo sé. Se han encargado de que lo recuerde bien. Pero en los pequeños momentos que tengo para mí, esos momentos en que nadie me mira, nadie calcula mis más mínimos movimientos, es, en esos momentos, cuando me permito el lujo de pensar libremente, de quejarme.

Miro por la ventana. Más allá de los enormes muros del castillo, que parecen querer encerrarnos en vez de protegernos, se puede ver con claridad la gran plaza central. Con personas normales y vidas normales, que, sin embargo, me envidian. Y es que solo ven lo de fuera: los preciosos trajes, los exquisitos manjares diarios, las maravillosas fiestas con excelente música o las lujosas tiaras con diamantes incrustados. Y es todo cierto. Pero se equivocan. Es como un pájaro, ¿envidiarías al ave más hermosa del mundo pero que, por desgracia, tiene las alas cortadas? Pues es lo mismo. Solo que ellos solamente le ven el cuerpo, y no pueden apreciar que le han cortado las alas.

Contemplo con curiosidad la vida de fuera. Descubro a una joven pareja. Él la coge a ella de la mano. Probablemente no sea muy guapa, pero es feliz, y ahora parece la mujer más bella del planeta. Se ríen. Abrazos mezclados con caricias, cariñosos besos robados entre sonrisas. Más allá se ve a una anciana, de ojos tiernos y blanco cabello. Sentada en el banco, le da de comer a las palomas. Observo también a una niña de preciosos rizos y redondo rostro, que, llorando, suplica a su madre que le compre uno de los apetitosos pastelitos que vende la panadera. ¡Cuánto desearía tener que suplicar algo! Puede sonar estúpido, pero es cierto. No tengo sino que nombrar que me gustaría tener un pañuelo con hilos de plata y mi árbol genealógico bordado en oro para poseerlo en cuestión de minutos.

Pero hay más. Pasando la plaza y las humildes casas que la rodean, distinguimos el campo. Una gran extensión de tierra salpicada de cuando en cuando por granjas o grupos de altos e imponentes pinos. Me imagino corriendo. Y dejo de hacerlo. Duele demasiado.

Dejo de contemplar el mundo de fuera y trato de observarme a mí, a mi vida. Sería una chica bastante normal si no fuese por mi traje perfectamente planchado y colocado (hecho a medida, cómo no), por mis uñas pintadas sin fallo alguno, por mis labios a juego con mi vestimenta, por mi cabello peinado de forma tan estudiada, como medido con escuadra y cartabón. Sería una chica bastante normal si no fuese por tanta perfección.

Y aquí estoy, esperando a que mi padre, el admirado rey Dennis, acepte otorgarme el único regalo de cumpleaños que he pedido. Un paseo por la ciudad, sin escolta, sin damas de compañía o criadas.

Suena el ruido de la puerta al abrirse y me doy la vuelta, ansiosa. Pero tratando de ocultarlo. Al fin y al cabo, soy princesa, no debo exteriorizar mis sentimientos.

- Su majestad Selene, su deseo de dar una vuelta por la ciudad ha sido concedido.

Eso es un sí. ¡Eso es un sí! Sonrío. Es poca cosa. Pero es como si al hermoso pájaro de alas cortadas le ofreciesen un breve vuelo en globo.

Es poco. Pero es más de lo que puedo pedir.


Bueno, aquí está. ¿Qué les parece? ¿Les ha gustado?

jueves, 24 de abril de 2014

Insurgente, de Veronica Roth

¡¡Hola a todos!! Tras mucho, mucho, pero que muchísimo tiempo sin pasarme por aquí (se llama falta de tiempo) traigo una nueva reseña. Y como suele suceder, es la reseña de un libro que me encantó, que me cautivó, que me enamoró, y que daría lo que fuera para olvidarlo todo y volverlo a leer por primera vez. Y sí, ya se vuelve un poco repetitivo, todos los libros que traigo últimamente son así, pero, ¿qué culpa tengo yo si tengo tan buen gusto con los libros? Y después de todo este rollo, se preguntarán: ¿Y cuál es ese libro tan maravilloso? Es Insurgente, de Veronica Roth, la segunda parte de Divergente.

Como recordarán, en Divergente se nos hablaba de una sociedad dividida en facciones (Abnegación, Cordialidad, Erudición, Osadía y Verdad) y que cada persona debía elegir facción según sus cualidades. Y... Y... ¿Ahora cómo hago para no soltar ningún spoiler de Divergente? Bueno, digamos que se está produciendo un cambio y las cosas no pueden continuar así. La sociedad se está desmoronando poco a poco y cada uno debe elegir bando. La relación de Tris y Cuatro tampoco pasa por su mejor momento, y el asesinato cometido por Tris empezará a pasar factura, con pesadillas por la noche y ataques de pánico en los peores momentos. Tris debe tomar elecciones que pueden llevarla a perder a los que más quiere, decidir en quién confiar y escoger bando en una guerra que cada vez se acerca más rápido.


Al contrario que en Divergente, Insurgente nos permite conocer un poco más la sociedad en la que viven Tris y Cuatro, y descubrir la forma de vida de las otras facciones que antes conocíamos de pasada. También nos adentramos en el mundo de los abandonados, el de aquellas personas que se quedaron sin facción. También hay muchísima más acción en este libro que en el primero, en el que se centraba toda en el final.

Otra cosa que destaco mucho son las reflexiones de Tris, ha sufrido mucho en muy poco tiempo y ha tomado decisiones que no han sido siempre acertadas. A lo largo de Insurgente conocemos a un personaje muchísimo más profundo y real que en el primer libro, y más desarrollado también. Otros personajes que me han enamorado son Cuatro (sigue sin tocarme el corazón, pero, como personaje, es genial), Christina (¿cómo puede ser capaz de perdonar una persona algo tan terrible?) o Uriah. Sin embargo, en Insurgente aparecen también montón de personajes nuevos, como Evelyn (¡¡qué mal me cae!!) o Cara (que tampoco se puede decir que sea un amor de persona, pero ,aún así, me cae bastante bien).


La relación de Tris y Cuatro no está en su mejor momento, dije antes, y eso es algo de lo que también quiero hablar. Por primera vez en mil millones de novelas con romance, la pareja protagonista tiene problemas (y no estoy diciendo que sean una de esas discusiones acaloradas que acaban a gritos y con llantos en la cama durante meses), no, hablo de una discusión tonta, un desacuerdo entre ambos... Generalmente, en las novelas de amor nos encontramos algo así (exageración): "Cariño, ¿podrías tirarte de cabeza desde un sexto piso por mí?" "Claro que sí, mi amor, ¿cuándo quieres que me tire?" Repito, esto es una exageración, pero, el hecho de que haya algún que otro desacuerdo da puntos al libro, ya que le da mucho más realismo.

Y por último, queridísima Veronica Roth, se supone que debería apreciarnos por leer sus libros, no odiarnos a muerte. Aún no me cabe en la cabeza cómo ha podido dejarnos con ese final y quedarse tan pancha, en serio, aún sigo viendo si le faltan un par de páginas a mi libro. Madre mía, ¡qué final!¡Pero qué final! Sin lugar a dudas, Veronica sabe jugar con nuestras emociones...

Lo mejor: Que haya logrado superar a Divergente, cosa que parecía imposible.
Lo peor: A lo mejor al principio fue un poquitín lento...
Te gustará si... Quieres leer un libro que, por todos los halagos que le des, jamás lo describirás perfectamente.

Puntuación: 5/5

domingo, 6 de abril de 2014

Paulina, de Ana María Matute

Recuerdo con mucho cariño una tarde cualquiera hace ya unos cuantos años, el la que yo, como un día cualquiera, estaba en casa de mi abuela mientras ellos veían las noticias. No les prestaba mucha atención hasta que me dijeron que lo hiciera, Ana María Matute, una escritora maravillosa, acaba de recibir el Premio Cervantes (yo aún no sabía qué era eso). Me explicaron que aquel era un premio muy importante para escritores que escribiesen en español. Aquel día tuve por primera vez un modelo a seguir, siempre había querido ser escritora, pero por primera vez quise ser cómo alguien en particular, como una persona existente. Quería conseguir el Premio Cervantes (ahora me bastaría con lograr acabar algo, pero bueno). Mi madre tuvo el detalle de imprimirme el discurso de Ana María y lo leí, descubrí que su afán por escribir siendo solo una niña era muy parecido al mío y ahí quedó todo. El discurso acabó siendo un tocho de hojas en sucio y me olvidé completamente de la existencia de Ana María Matute. He tenido muchos modelos a seguir desde entonces. No volví a acordarme hasta el día de mi cumpleaños de este año, cuando recibí como regalo (muy buen regalo, por cierto) Paulina, de Ana María Matute, libro que hoy les vengo a reseñar.

En primer lugar, en Paulina se nos cuenta la historia de una niña llamada Paulina (no, ¿en serio?) que, tras una enfermedad tiene que ir a vivir con sus abuelos a las montañas, para recuperar su buena salud. Allí conocerá a un montón de personas encantadoras, correrá algunas aventuras y se hará amiga de Nin, una niño ciego.


Es cierto que el argumento de original tiene poco, y que recuerda un poco a Heidi, por lo menos a mí. Pero, a pesar de eso, la autora sabe capturarnos con los pequeños detalles. Unos problemas algo inesperados no son los que te mantienen con ganas de leer, sino los personajes tan geniales protagonistas de esos problemas. Paulina comienza siendo una niña enferma que hace todo lo que le dicen y se porta bien, pero que a la vez se plantea cosas, cosas que, con el tiempo, al ir creciendo poco a poco, se atreve a plantear a sus abuelos o amigos. Nin es un niño que, de la misma edad de Paulina, ya es maduro. Al ser ciego, cree que solo es un incordio para sus padres, y hace todo lo posible por dejar de serlo. Después tenemos a los personajes secundarios, que también son fantásticos. Me han encantado el abuelo de Paulina, que, a diferencia de Susana, ya la trata como a una niña mayor, y Marta, con sus canciones y sonrisas cariñosas.


Creo que poco me queda por decir. En definitiva, Paulina no es uno de los mejores libros que me he leído, pero es un libro agradable para leer en un momento por poco rato, para escaparte durante un segundo de exámenes y trabajos pero sin llegar a perder el sueño por él. Paulina no tiene un argumento que capture al máximo su atención, pero es un libro bonito, si sabes leer los mensajes que hay entre líneas.

Lo mejor: Los personajes y los pequeños aunque importantes mensajes que te transmite la historia.
Lo peor: No tiene fallos, simplemente, no tiene tantas cosas buenas como otros libros.
Te gustará si... Necesitas algo para leer sin que te distraiga demasiado, una lectura rápida.

Puntuación: 3.5/5

domingo, 16 de marzo de 2014

Pandemonium, de Lauren Oliver

¡¡Otra reseña!! Sí, lo sé, solo me paso por aquí para hablar de libros, pero por algo es un blog literario, ¿no? Bueno, el caso es que hoy vengo a hablar de un libro que me ha gustado mucho, y me ha sorprendido MUY GRATAMENTE. Pandemonium, de Lauren Oliver.

Recuerdo que este libro es el segundo de una trilogía (después de Delirium) en la que se nos habla de una sociedad en la que el amor es considerado una enfermedad y en el que tenemos como protagonista a una chica luchadora y fuerte llamada Lena, que considera que estar enamorado es algo maravilloso, y que que te quiten medio cerebro no convierte tu vida en perfecta. Lena se ha unido a la Resistencia, ha dejado atrás su vida anterior y ha empezado a luchar, ha perdido muchas cosas, y aunque quiere que el amor no sea una enfermedad, no cree poder volverse a enamorar...

Podría definir el libro en una palabra (INCREÍBLE), pero creo que tratándose de una reseña, deberé esforzarme un poquito más... A ver, en primer lugar tenemos a Lena, nuestra protagonista, ha pasado por muchísimas cosas desde que se enamoró y ahora ha dejado atrás el pasado, es una nueva Lena, fuerte y dura, pero con una huella de dolor imborrable que sigue atormentándola en los peores momentos... Una cosa que he de decir a favor del libro es que la protagonista ha evolucionado muchísimo, ha pasado de ser una chica enamorada que sigue a su novio a una chica segura de sí misma que lucha por un mundo mejor... Si la antigua Lena me gustaba, esta me encanta. 


Después tenemos otro punto importante de la historia, la forma en la que está organizada, que también está a su favor. No tenemos capítulos, sino un "antes" y un "ahora", en el "antes" se nos habla de la llegada de Lena a Tierra Salvaje, en el "ahora" de Lena unida a la Resistencia llevando a cabo una misión. Me ha encantado esta forma de organizar la novela, porque hace que no te canses nunca, te cansas del "ahora", pues ahí está el "antes", en la siguiente página, para obligarte a seguir leyendo... Y, Dios mío, qué enfados me cogí cuando Lauren Oliver cortaba un "capítulo" en la parte más interesante para pasar a otra historia... (Esa habilidad de manipularnos...)

En Delirium me quejaba de la falta de diálogo, aquí también estaba presente, pero no la he notado, el libro ha pasado de forma muy amena y ha sido consumido en cuestión de pocos días.

Los personajes cambian muchísimo, perdemos a los que nos acompañaban en la primera entrega y conocemos a unos nuevos, también maravillosos.
Blue me encantaba, aunque no llegamos a conocerla bien, Julián es... No sé cómo es, es indescriptible... Me ha tocado el corazón. Raven no me resultó muy simpática al principio pero, a medida que avanza el libro, he descubierto que en Tierra Salvaje, la simpatía no es un valor muy trabajado, y que, Raven, en el fondo, es un pedazo de pan. De Lena ya lo he dicho todo, y de Álex, aunque no sale en este libro, he de decir un par de cosas... No me gusta. Han pasado algunos sucesos con otra persona que me han llevado, de forma lenta y casi sin darme cuenta, a cogerle manía a Álex. No sé por qué, es inexplicable.

Y por último, el final. Dios mío, ¡QUÉ FINAL! ¡QUÉ FINAL! Alucinante, inesperadísimo y... ¿Cómo han podido dejarnos así? Es que pareceré una cacatúa, pero... ¡QUÉ FINAL!

Lo mejor: La escritura de Lauren, los personajes, la historia... ¡La lista es interminable!
Lo peor: Es muy complicado (por no decir imposible) encontrarle algo malo.
Te gustará si... Te tiene que gustar.

Puntuación: 5/5

jueves, 6 de marzo de 2014

Del papel a la pantalla (3): La ladrona de libros


Tras mucho, mucho tiempo de espera, por fin pude ver La ladrona de libros, por fin pude sentarme en el cine y perderme en la adaptación de uno de los mejores libros que he leído, por fin pude ver a Liesel, Max y Rudy en la gran pantalla, y, no, no he quedado contenta con el resultado, o por lo menos, no del todo contenta.

La ladrona de libros es una película excepcional y una adaptación que deja bastante que desear.

Los escenarios me han encantado, el pueblo es como lo imaginaba, al igual que la casa, y los actores no eran actores, eran los personajes sacados de la novela y metidos en una pantalla plana gigante. Literalmente. Sophie Nélisse era Liesel, sin duda alguna, y Ben Schnetzer era Max, el judío del sótano. Otros actores fantásticos también son Geoffrey Rush (Hans) o Barbara Auer (Ilsa Hermann). Pero, la mejor de la mejor, la que ha bordado el papel, la que se ha escapado de mi imaginación para situarse ante mis ojos es Emily Watson, que no ha actuado como Rosa, sino que se ha convertido en Rosa.

A Rudy Steiner, sin embargo, no me lo imaginaba así, no digo que el actor lo haga mal, sino que lo veía de forma diferente, más mayor y con el pelo rizado. No sé por qué, pero el Rudy que tenía en mi mente no era el que vi en la película.

Y las cosas que no me han gustado. Pequeños detalles, boberías, pero que se podrían haber hecho bien, que no costaba nada, y que me ha fastidiado mucho que cambiaran radicalmente o, directamente, quitaran. Por ejemplo, ¿desde cuándo le da Max a Liesel el cuaderno para escribir? ¿Tanto costaba que le regalara el libro escrito por él? Otro ejemplo: ¿Por qué al final del libro la mujer del alcalde no le deja robar? ¿Por qué se han saltado eso, por qué lo han quitado? Y más: ¿Por qué han decidido que Rudy se entere de lo de Max? Según recuerdo, es Liesel quien decide confiar en él. 

Tal vez son sólo pequeñas cosas, sin importancia, que no merecen tanta crítica, pero le tenía muchas ganas a la película, y aunque es maravillosa, esperando una gran adaptación me he quedado con mal sabor en la boca.

Puntuaciones

Adaptación vs Libro: 2.5/5
Reparto vs Personajes: 5/5
Película: 4.5/5

domingo, 2 de marzo de 2014

Cita del mes (7/8/9/10): Lola y el chico de al lado

Como estos carnavales dispongo de mucho tiempo libre, voy a aprovechar para actualizar el blog... Y creo que esta sección necesita una gran actualización, después de cuatro meses sin traer la cita que correspondía, hoy les traigo unas cuantas de este maravilloso libro, Lola y el chico de al lado, que me han encantado, me han enamorado, y que, de una manera u otra, ya no son frases cualquiera para mí.

Allá vamos.


"No creo en la moda. Creo en los disfraces. La vida es demasiado corta para ser la misma persona día tras día."

"Se le da demasiada importancia a lo perfecto. Lo perfecto es aburrido."

"Y si yo soy las estrellas, Cricket Bell es una galaxia entera."

"Le hablo a la luna desde que tengo uso de razón. Le pido que me guíe. Ese brillo pálido, la superficie llena de cráteres, su naturaleza menguante y creciente... Todo ello tiene algo profundamente espiritual. Cada noche se viste de modo diferente, sin dejar de ser ella misma.
Y siempre está ahí."


Bueno, estas son las citas de los meses de diciembre, enero, febrero y marzo. ¿Qué les parecen? ¿Se han enamorado de alguna? ¿O de todas, directamente?

sábado, 1 de marzo de 2014

Divergente, de Veronica Roth

Puede que últimamente no escriba mucho (nada) y que lo que escriba se base en reseñas de libros que me han enamorado, pero es que esos son, precisamente, los que en realidad hacen que me apetezca pasarme por aquí. Acabo de acabarme el libro, acabo de finalizar Divergente, de Veronica Roth, y aunque generalmente se suele hacer la reseña un poquito más tarde, no podía contenerme. Así que aquí la tienen.

En Divergente conocemos una nueva sociedad dividida en facciones (Verdad, Osadía, Cordialidad, Abnegación y Erudición) que se dedican a cultivar una virtud concreta. Beatrice, nuestra protagonista, es de Abnegación, pero ha llegado su momento de decidir la facción en la que vivirá el resto de su vida, y debe elegir entre seguir en su tranquila vida con su familia o en renunciar a todo lo que conoce y hacer lo que realmente desea.

En la novela de Veronica Roth nos encontramos un relato lleno de decisiones sorprendentes, desgarradoras traiciones y amores inesperados. Desde que he cogido este libro, no he podido soltarlo, y la famosa frase "Solo un capítulo más." ha sido la que más he pensado en la última semana. Divergente es un libro que te atrapa, que te cautiva, y sin duda, merece la pena leérselo.

Como todos sabrán, un tema al que le doy mucha importancia en los libros es a los personajes, y en esta novela son excelentes. No sabía decidir uno. Me encanta Tris, ya que a lo largo del libro vemos un notable cambio en ella. Pasa de ser una adolescente inmadura y tímida a una chica muchísimo más madura, capaz de luchar por lo que quiere y por aquellos a los que quiere, sin miedo a arriesgar su vida con tal de salvar otras. Cuatro, el protagonista masculino, también me encanta, sin embargo, no ha llegado a enamorarme, a ver, me gusta, pero no sé, no me ha tocado el corazón, al contrario que la madre de Tris, que sí lo ha hecho. Apenas sale en el libro, pero es un personaje importante, y, sin duda, también muy especial. Christina, la amiga de Tris, es maravillosa también, aunque tiene sus fallillos, en cuanto a Al, pensé que me gustaba. Y un personaje que se supone que me debería gustar, ha ganado todo mi odio. No trago al padre de Tris, y su hermano está ahí, ahí.


Muchos dicen que este libro tiene similitudes con Los Juegos del Hambre, y no digo que no, aún así, me parece una historia bastante original. Es verdad que algunos momentos nos recuerdan a la trilogía, como la competición entre los iniciados, la guerra, la protagonista luchadora... Aunque de eso tengo algo que decir, Katniss luchaba por sobrevivir, aunque hubiese preferido una vida tranquila. (SPOILERS). Tris ya tenía una vida tranquila, y escogió una llena de luchas. (FIN DE SPOILERS). Ahí está la gran diferencia. Pero vamos, que por parecerse a un libro que nos gustó a todos no vamos a dejar de leer otra trilogía.

En cuanto a la narración de Veronica, es maravillosa. No te cansas nunca por muy poco diálogo que haya, es ligera, fácil de leer, y a la vez, con mucho contenido. 

Sin duda, todo esto junto y mezclado crea la mejor receta para cocinar una novela que me parece que está ya más que recomendada.

Lo mejor: Desde el capítulo uno hasta los agradecimientos, es decir, todo.
Lo peor: Cuatro. (Déjenme hablar primero, luego me matan). A ver, que sí, que como personaje me encantó, pero esperaba a un segundo Peeta, que me tocara el corazón, y eso no pasó (pero a lo mejor pasa, que quedan dos libros).
Te gustará si... Te gustan las distopías, los buenos personajes y las lecturas adictivas.

Puntuación: 5/5